Hace diez meses que Lucas
Masciano desembarcó en España, con una pequeña maleta y su
música, pensando que hacía un viaje de aproximación, de un
par de meses. Hoy recorre escenarios de Barcelona -donde
está radicado-, Valencia, Málaga, Madrid, y comparte el
trabajo con un amigo de nuestras tierras, José Curioni.
Junto a la
banda "La Yunta", que integra con José Curioni (bajo y contrabajo),
Daniel Bianchi (batería) y Gustavo Levi (trompeta y guitarra), puede
mostrar una agenda cargada de presentaciones. El 29 de agosto
actuaron como banda soporte de la presentación de Attaque 77 en
Barcelona, y los fines de semana no paran de actuar.
Lucas fue entrevistado por "De Chivilcoy".
-¿Qué te llevó a España, y cómo fue la llegada?
-Desde pequeño me atrajo la idea de ir a España, una cultura que me
causaba mucha atracción.
Cuando
llegué, todo era muy raro, miles de historias daban vueltas en mi
cabeza, miles de cosas nuevas encontraba, y sabía que también serían
miles de cosas que ya no tendría conmigo por mucho tiempo. La verdad
es que fue todo muy loco...
No conocía,
y esperaba encontrarme con Josecito Curioni. Habíamos tocado juntos
en Argentina, durante unos dos años.
-¿Fuiste
con posibilidades ciertas de trabajo?
-Me
fui, con las posibilidades de trabajo que siempre llevo conmigo, mis
canciones y mi música, y para ver ...
En la
primera noche tocamos en un bar Irlandés, y de ahí hasta ahora
trabajamos todos los fines de semana en distintos sitios de
Barcelona y alrededores (Valencia, Málaga, Madrid, Ubeda etc...)
-¿Cuál fue
la primera impresión, qué sensaciones tuviste al llegar, y qué te
fue pasando en los primeros tiempos?
-Me
fueron pasando miles de cosas, cada día es un nueva película.
A veces no puedo creer que ya hace 10 meses que estoy en España. Me
parece que llegué ayer. Ya conozco mucha gente.
De todas
maneras tengo mis días. Se está muy bien por acá, pero también se
añora un poco la tierra de uno, (lo normal).
Si tengo
que hacer un balance de estos meses debo decir que estamos muy bien,
todavía en la búsqueda de nuestro destino musical, lo tenemos bien
claro. Ahora con el trabajo, la cuestión es darle forma para hacerlo
una realidad.
Pero a "Argen"
tengo que volver, calculá que me vine con una pequeña maleta,
diciendo "en dos meses vuelvo"... y acá me tenés. Tenía una vida,
una historia, una novia y hasta un perro (ahora con otros dueños, no
el perro precisamente, ja,ja,ja...)
Tengo que
volver para cerrar algunas cosas..., por ahora sólo quiero regresar
para cerrar cuestiones, ya que por unos cuantos años más espero
seguir en Europa.
-¿Dónde
estás viviendo, y con quién?
-Vivo en el centro de Barcelona, a media cuadra de Plaza Cataluña, y
el grupo se forma de esta manera: Jose Curioni; La chanita
(chilena), Daniela (italiana) y Lucas (de Chivilcoy). Aclaro que
sólo somos amigos, no estamos casados ni nada por el estilo. Somos
compañeros de piso, sólo eso.
-¿Cómo fue
la adaptación? ¿Qué cosas te impresionan de España?
-La
música, el flamenco me saca la cabeza, los tablaos, cantaores y bailaores son increíbles.
La adaptación fue buena.
Conseguimos trabajo con cierta facilidad. A las pocas horas de estar
acá ya teníamos gente amiga. Estando tan lejos se valoran mucho
esas relaciones, a las que a veces, en casa,uno no les da
importancia. Acá son casi indispensables.
Ahora en poco tiempo festejo mi
cumpleaños y me da risa porque va a haber tanta gente o más de lo
que podría juntar en Buenos Aires o en "Chivil"... Este
fue un año muy intenso también en lo social...
-¿Cómo es tu rutina, cómo son
tus días?
-Todo los días estamos trabajando
para lo mismo, que es nuestro proyecto musical. Mantenemos reuniones
con productoras, ensayos todos los días, gimnasio por las mañanas,
clases de canto; y conciertos los fines de semana.
Todavía me estoy adaptando y
montando una nueva vida.
-¿Estás en contacto con otros
chivilcoyanos que andan por España?
-No. Con el único es con José.
Vivimos y trabajamos juntos, además somos amigos.
Nos vimos con Ari Pierdomenico en
los primeros meses. También tocamos juntos con él, pero ahora cada
cual tiene su historia. Nos vemos de vez en cuando.
Dani, nuestro batero, es porteño,
pero las relaciones son generalmente con españoles, italianos y
alemanes. Nuestros amigos son generalmente de esas nacionalidades,
casi nada de argentinos.
Se supone que vinimos a buscar
crecer y aprender. No creo en formar guetos. Quienes curten esa, es
porque, a mi criterio, no han entendido nada de lo que se trata un
intercambio, ¿no?...
-¿Cómo se te están dando las
posibilidades de trabajo? ¿Qué diferencia hay en el manejo
laboral?
-Aquí todo funciona. Es Europa.
Pero nadie te regala nada, hay que trabajar.
Hace diez meses que estamos
trabajando y recién ahora estamos cerca de firmar un contrato
importante, recién ahora, y no es seguro. Las posibilidades están
pero hay que darle caña.
Yo estoy muy conforme con lo
que hemos conseguido en este tiempo. Las oportunidades de trabajo
existen, y tengo claro que vine en la
búsqueda del destino musical.